Uno de los temas que más dudas, miedos y tabúes genera es el vaginismo, una condición que afecta a muchas mujeres pero que suele permanecer en silencio debido a la falta de información y comprensión. Por eso, queremos ofrecerte esta guía clara y profesional sobre el vaginismo: sus causas, diagnóstico, tratamiento y las repercusiones que puede tener a distintos niveles de la vida.
¿Qué es el vaginismo?
El vaginismo es una disfunción sexual femenina caracterizada por la contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina, lo que dificulta o imposibilita la penetración vaginal, ya sea durante las relaciones sexuales, la inserción de tampones o copas menstruales o incluso durante exámenes médicos ginecológicos. Esta afección, a menudo incomprendida o invisibilizada, puede afectar profundamente la calidad de vida y el bienestar de quienes la padecen.

Causas del vaginismo
El origen del vaginismo suele ser multifactorial, es decir, responde a la interacción de diversas causas físicas, emocionales y psicológicas. Entre las más habituales destacan:
- Causas físicas: Infecciones, lesiones, cirugías ginecológicas previas, alteraciones anatómicas o enfermedades que provoquen dolor en la zona pélvica pueden desencadenar el vaginismo.
- Causas psicológicas y emocionales: Experiencias traumáticas previas (como abusos sexuales), educación sexual restrictiva o negativa, miedo al dolor, ansiedad, estrés o dificultades en la relación de pareja.
- Factores socioculturales: Creencias culturales sobre la sexualidad, tabúes y estigmas asociados a la sexualidad femenina pueden influir en la aparición y el mantenimiento del vaginismo.
Diagnóstico del vaginismo
El diagnóstico del vaginismo es clínico y suele realizarse mediante una entrevista detallada, donde la paciente describe sus síntomas, historia clínica y experiencias personales. Es fundamental descartar otras causas médicas de dolor pélvico o dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales).
El examen físico debe realizarse con máxima delicadeza, empatía y respeto, adaptándose al nivel de comodidad de cada paciente. En ocasiones, la propia imposibilidad de realizar el examen ginecológico por la contracción muscular es un indicador clave del diagnóstico.
Tratamientos disponibles
Afortunadamente, el vaginismo cuenta con tratamientos eficaces y personalizados. El enfoque multidisciplinar es el más recomendado, combinando fisioterapia del suelo pélvico, terapia psicológica y, en ocasiones, tratamiento médico. Los principales métodos incluyen:
- Fisioterapia del suelo pélvico: A través de ejercicios de relajación, reeducación muscular, técnicas de respiración, terapia manual, uso de dilatadores vaginales, diatermia y biofeedback, la fisioterapia ayuda a mejorar la conciencia corporal y a disminuir la hipertonía muscular.
- Terapia psicológica o sexológica: Apoyo emocional, terapia cognitivo-conductual y educación sexual para superar miedos, creencias limitantes y tratar posibles traumas.
- Educación y acompañamiento: Informar y acompañar tanto a la paciente como, si lo desea, a su pareja, es clave para un proceso de recuperación exitoso.
- Enfoque médico: En algunos casos se puede recurrir a tratamientos farmacológicos para aliviar el dolor o tratar condiciones asociadas.
Consecuencias del vaginismo
A nivel social y emocional
El vaginismo puede provocar sentimientos de soledad, vergüenza o culpa debido a la falta de información y la presencia de tabúes sociales. Muchas mujeres sienten que no pueden hablar abiertamente de su problema, lo que dificulta la búsqueda de ayuda y apoyo. La incomprensión por parte del entorno puede aumentar el aislamiento social y la afectación emocional.
Consecuencias en la intimidad y a nivel personal
Las relaciones de pareja pueden verse afectadas, generando frustración, distancia emocional y dificultades en la comunicación. El vaginismo puede impactar negativamente en la autoestima y la seguridad personal, creando barreras para disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria. Asimismo, puede suponer una dificultad para cumplir el deseo de la maternidad.
Repercusiones médicas
Además de la imposibilidad de mantener relaciones sexuales con penetración, el vaginismo puede dificultar procedimientos médicos necesarios, como revisiones ginecológicas o procedimientos de fecundación artificial, lo que puede tener consecuencias para la salud general de la mujer. Si no se trata, puede cronificarse y derivar en disfunciones sexuales secundarias como la aversión al sexo o la fobia sexual.
Importancia de una atención integral y especializada
El vaginismo es una condición compleja que requiere un abordaje integral, empático y especializado. Desde la fisioterapia de suelo pélvico, trabajamos para devolver la confianza, autonomía y bienestar a las mujeres que lo padecen. Si crees que puedes estar experimentando síntomas de vaginismo, no dudes en consultar con un profesional sanitario especializado. Romper el silencio es el primer paso hacia la recuperación y una vida sexual saludable y plena.
Fisioterapeuta colegiada nº 1920
• Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Málaga.
• Experta en Terapia miofascial
• Especialista en terapia manual ortopédica
• Especialista en Fisioterapia uroginecológica.

