El dolor en el hombro es una de las molestias más comunes que afectan la movilidad y calidad de vida de muchas personas. Cuando este dolor se origina en el manguito rotador, puede limitar actividades cotidianas tan simples como levantar el brazo o dormir de lado.
Entender qué es el síndrome del manguito rotador, sus síntomas, causas y tratamientos es fundamental para abordar esta lesión de forma efectiva.
¿Qué es el síndrome del manguito rotador?
El manguito rotador es un conjunto de músculos y tendones que rodean la articulación del hombro, encargados de mantener la estabilidad y permitir una amplia gama de movimientos.
El síndrome del manguito rotador se refiere a un conjunto de lesiones o inflamaciones en estos tendones o músculos.
Esta afección puede manifestarse como una tendinitis, bursitis o incluso desgarros parciales o completos de los tendones. El resultado es dolor y limitación funcional que, si no se trata, puede empeorar con el tiempo y afectar la calidad de vida.
Síntomas más habituales de la lesión del manguito rotador
El síntoma principal es el dolor en la parte lateral o anterior del hombro, que puede irradiarse hacia el brazo. Este dolor suele intensificarse al levantar el brazo por encima de la cabeza o realizar movimientos específicos, como peinarse o alcanzar objetos altos.

Además, la debilidad muscular es común, dificultando la realización de tareas que requieren fuerza o estabilidad en el hombro. En casos más avanzados, puede presentarse una sensación de chasquido o bloqueo al mover el brazo.
El dolor nocturno es otro signo característico, muchas personas reportan dificultad para dormir del lado afectado debido a la molestia constante.
Otro síntoma relevante es la rigidez en el hombro, que puede limitar el rango de movimiento y hacer que actividades cotidianas, como vestirse o levantar objetos, se conviertan en un desafío.
Esta rigidez a menudo se acompaña de una sensación de incomodidad que puede ser persistente, afectando la calidad de vida del individuo. Además, el dolor puede variar en intensidad, presentándose como una molestia sutil en algunos momentos y como un dolor agudo en otros, lo que puede generar frustración y ansiedad en quienes lo padecen.
Causas que provocan el síndrome del manguito rotador
Las causas pueden ser múltiples y a menudo se combinan. Una de las más frecuentes es el desgaste progresivo por movimientos repetitivos, especialmente en personas que trabajan o practican deportes que implican levantar el brazo repetidamente, como pintores, nadadores o jugadores de tenis.
Otra causa común es el traumatismo directo, como una caída sobre el hombro o un golpe fuerte, que puede dañar los tendones o músculos del manguito rotador.
La edad también juega un papel importante. A partir de los 40 años, la vascularización de los tendones disminuye, lo que facilita la degeneración y aparición de microdesgarros. Esto explica por qué muchas personas mayores presentan esta lesión incluso sin un evento traumático claro.
Lesiones asociadas al manguito rotador
El síndrome del manguito rotador no suele presentarse en aislamiento. Frecuentemente se asocia con otras lesiones del hombro, como la bursitis subacromial, que es la inflamación de la bolsa que protege los tendones.
También pueden coexistir desgarros en otros tendones cercanos o problemas en la articulación acromioclavicular, que agravan el cuadro clínico y complican el tratamiento.
En algunos casos, la lesión del manguito rotador puede derivar en rigidez o capsulitis adhesiva, conocida popularmente como “hombro congelado”, que limita aún más la movilidad y prolonga el proceso de recuperación.
Beneficios de la fisioterapia para tratar dolor en el manguito rotador
La fisioterapia es una de las herramientas más efectivas para tratar el dolor y la disfunción causada por lesiones en el manguito rotador. A través de ejercicios específicos, se busca fortalecer los músculos afectados, mejorar la movilidad y reducir la inflamación.

Además, hay técnicas que pueden acelerar la recuperación y aliviar el dolor. Un fisioterapeuta también puede enseñar pautas para evitar movimientos que agraven la lesión.
La adherencia a un programa de fisioterapia personalizado es clave. Estudios recientes muestran que pacientes que siguen un tratamiento conservador con fisioterapia tienen una tasa alta de recuperación sin necesidad de cirugía, especialmente en desgarros parciales o tendinitis.
Consejos para prevenir lesiones del manguito rotador
Prevenir siempre es mejor que curar. Para evitar lesiones en el manguito rotador, es fundamental mantener una buena condición física general y cuidar la musculatura del hombro con ejercicios de fortalecimiento y estiramiento.

Evitar movimientos repetitivos sin descanso, utilizar técnicas adecuadas en el trabajo o deporte, y prestar atención a las señales de dolor para actuar a tiempo son medidas esenciales.
También es recomendable realizar un calentamiento adecuado antes de cualquier actividad física intensa y, en caso de presentar molestias, consultar con un especialista para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Fisioterapeuta colegiada nº 1920
• Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Málaga.
• Experta en Terapia miofascial
• Especialista en terapia manual ortopédica
• Especialista en Fisioterapia uroginecológica.