Durante mucho tiempo se ha dicho que la postura “mala” causa dolor en la articulación temporomandibular (ATM). Que si la cabeza adelantada, que si los hombros caídos, que si la mandíbula “mal colocada”. Pero la evidencia actual y la práctica clínica nos muestran una realidad más matizada: la postura no suele ser la causa del problema, pero sí puede convertirse en un factor perpetuador cuando la ATM ya está sensible o alterada.

Desde un enfoque somatosensorial, centrado en cómo el sistema nervioso interpreta y responde a los estímulos, la postura deja de ser un enemigo a corregir y pasa a ser una pieza más dentro de un sistema complejo.

1. La postura no inicia el problema, pero puede mantenerlo

La postura por sí sola no suele generar dolor mandibular. No existe una postura “correcta” universal ni una posición que garantice ausencia de síntomas. Sin embargo, cuando la ATM ya está irritada, tensa o hipersensible, ciertas posturas sostenidas pueden perpetuar esa irritación.

¿Por qué?

Porque influyen en:

  • La carga mecánica sobre la musculatura orofacial y cervical
  • La variabilidad del movimiento
  • La tensión anticipatoria
  • La percepción de amenaza del sistema nervioso

No son la chispa que enciende el fuego, pero sí pueden ser el viento que lo mantiene vivo.

2. La postura como reflejo del sistema nervioso

La postura no es solo biomecánica: es un comportamiento del sistema nervioso.

Cuando hay dolor, estrés o hipersensibilidad, el cuerpo adopta patrones protectores:

  • Elevación de hombros
  • Rigidez cervical
  • Mandíbula en ligera contracción
  • Respiración alta y superficial

Estos patrones no aparecen porque la persona “se coloca mal”, sino porque el sistema busca seguridad.

Si estos patrones se mantienen en el tiempo, se convierten en factores perpetuadores del problema.

3. La conexión ATM, cuello, suelo pélvico: un sistema que se coordina

La ATM no trabaja aislada. Forma parte de un sistema que incluye:

  • Musculatura cervical
  • Diafragma
  • Respiración
  • Suelo pélvico
  • Control postural global

Cuando una zona se tensa, las demás suelen acompañar. Por eso muchas personas con dolor mandibular también presentan:

  • Rigidez cervical
  • Respiración alterada
  • Tensión perineal
  • Sensación de “cuerpo en alerta”

No es una cadena mecánica rígida, sino una coordinación neurosensorial.

4. La postura y la variabilidad: el verdadero problema no es “cómo estás”, sino “cuánto te mueves”

El cuerpo necesita variabilidad. El problema no es tener la cabeza adelantada, sino mantenerla así durante horas sin alternativas.

La falta de variabilidad:

  • Aumenta la carga en zonas sensibles
  • Reduce la capacidad de relajación
  • Refuerza patrones de protección
  • Mantiene la hipersensibilidad

Por eso la postura perpetúa el problema: no por la forma, sino por la rigidez.

hombre con dolor en el cuello

5. El papel de la ansiedad y la tensión anticipatoria

La ATM es una de las zonas que más refleja el estado emocional y nervioso.

Cuando hay:

  • Estrés
  • Preocupación
  • Falta de descanso
  • Sobrecarga mental

El sistema nervioso aumenta la tensión muscular y reduce la variabilidad postural. Esto no causa el problema, pero sí lo prolonga.

 Entonces… ¿Qué hacemos con la postura?

No se trata de “corregirla”, sino de:

  • Devolver variabilidad
  • Reducir la tensión anticipatoria
  • Mejorar la percepción sensorial
  • Integrar la mandíbula en el movimiento global
  • Enseñar al sistema que puede moverse sin amenaza

La postura deja de ser un objetivo y pasa a ser un indicador.

La postura importa, pero no como te habían contado

La postura no es la causa del dolor de ATM. Tampoco es irrelevante. Es un factor perpetuador que influye cuando el sistema ya está sensible.

Comprenderla desde un enfoque somatosensorial permite:

  • Reducir la hipersensibilidad
  • Mejorar la función mandibular
  • Disminuir la tensión cervical
  • Aumentar la variabilidad
  • Romper el círculo de protección

La clave no es “colocarse bien”, sino sentirse seguro, moverse más y tensar menos.

En nuestra clínica de fisioterapia realizamos una valoración global para ayudarte en tus problemas de ATM.

Directora y Fisioterapeuta en BSP FISIO

Fisioterapeuta colegiada nº 1920
• Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Málaga.
• Experta en Terapia miofascial
• Especialista en terapia manual ortopédica
• Especialista en Fisioterapia uroginecológica.